9 cosas que hacemos los humanos y estresan a nuestros perros

Manada GuauBox, poniendo atención a las instrucciones. Frankfurt, TenchoelRockstar (hasta arriba) Balty y Keka (las hermanitas fantásticas), Rony (luciendo su pecho blanco) y Nina (la abuelita canosa de la manada, con casi 17 años).

Sí, todo es amor según nosotros. Pero muchas veces, aunque lo hagamos con la mejor intención, estamos enviando señales equivocadas. 

Quizá el problema sea que la comunicación entre humanos es muy compleja. O tal vez que la comunicación animal es bastante más sencilla, o mejor dicho, más eficiente. El verdadero problema es que, a causa de eso, podemos generar mucha ansiedad en nuestro amado amigo peludo. Lo bueno fue que encontramos un artículo en iheartdogs que enumera 9 de los errores más comunes que cometemos al comunicarnos con ellos. Aquí te los dejamos, en versión traducida y resumida. 

 

1. Frustrarte cuando tu perro actúa como... ¡un perro!

Los perros ladran, escarban, mordisquean y demás, eso es lo que los perros hacen. Y es que, como te podrás imaginar, eso de estar callado, quieto y sin hacer nada todo el día no debe ser muy alegre que se diga. Entonces, no le regañes por comportarse como un perro, ¡ellos necesitan hacer algo! Debes aprender a direccionar sus impulsos y emociones, pues tampoco se trata de que hagan lo que quieran cuando quieran. Haz del juego una rutina, dale juguetes y enséñale lo divertidos que son (así evitarás accidentes con zapatos y demás). Para reducir ladridos, puedes enseñarle a “hablar” y a permanecer en silencio bajo comando. 

2. Ser inconsistente con límites y reglas

Los perros necesitan rutinas consistentes para ser felices. A ellos no les gustan las sorpresas, estos son eventos inesperados, por tanto, son causas de ansiedad. Eso de permitir que se suban a una cama o a un sillón que siempre has tenido fuera de límites, por una ocasión especial, no es un premio, es romper una regla. Ellos no distinguen una ocasión especial de una cotidiana, si la regla se rompe una vez, se arruina. Si has establecido límites y reglas, cúmplelas siempre. 

3. Esperar que te hagan caso solo por agradarte

Aunque ellos disfrutan verte contento, todo lo que hacen lo hacen por una recompensa, sea comida, juego o descanso. Naturalmente, y a lo largo de su evolución, los perros han sobrevivido por ser oportunistas, aprovechando la comida y seguridad que reciben de las personas. Así que, se dejas algo que a ellos les parezca atractivo o delicioso a su alcance, no dudes que intentarán obtenerlo. No lo hacen por molestarte, sino por aprovechar la oportunidad de disfrutar algo delicioso. 

4. Usar diferentes palabras para el mismo comando

¿Cuántas veces te has encontrado tratando de callar los ladridos pero nada de lo que digas parece tener efecto? ¡Cállese! ¡Shhh! ¡Silencio! ¡Ya basta!, y demás. El error ahí es que estamos esperando que nuestros perros comprendan el contenido de nuestras palabras. Su comunicación no funciona así. Ellos aprenden a reconocer ciertos sonidos y a asociarlos con una acción. Así que, decídete por un comando. Mejor que sea una palabra que no uses muy seguido porque si no puedes confundirles más. Y recuerda, los comandos se enseñan a base de recompensas, no de castigos. 

5. Decirles que “está bien” cuando obviamente “no está bien”

Debes tener cuidado cuando trates de consolarlo, como cuando vas al vet o lo llevas a algún lugar donde no le gusta. Lo que manda es la experiencia, no las palabras. Sin importar qué digas, lo que realmente estás haciendo es que asocie esas palabras con esa mala experiencia. Lo que debes hacer es premiar el comportamiento relajado en esas situaciones. Recuerda que la ansiedad hace que la situación sea más difícil de manejar. 

6. Señalarle o sacudirle el dedo

Esta es una señal universal que induce estrés en los perros. Suele estar acompañada de un tono severo y de un gesto enojado e imponente. Si lo estabas regañando lo único que logras es que olvide por qué le regañabas. La experiencia del regaño es tan intensa que el motivo deja de ser relevante. En fin, no logras que aprenda, solo le das miedo: el castigo más efectivo es la indiferencia, y la forma mas eficiente de aprendizaje es por recompensa

7. Restringirl@ o arrinconarl@ para darle afecto

El contacto físico para los perros significa algo muy diferente que para los humanos. Para nosotros el abrazo es la mayor manifestación de afecto, para los perros un abrazo significa estar encerrado, atrapado, dominado. Como podrás notar, hay perros que no se sienten tan intimidados o incómodos con los abrazos, incluso hay unos que lo disfrutan. En fin, presta atención a su reacción. Si ves que se incomoda, ¡no lo hagas!, no disfruta de esa forma de afecto.

8. Hacer contacto visual con perros que no conoces

Es muy diferente cuando cruzas amorosas miradas con tu amad@ pelud@, que cuando te le quedas viendo a los ojos a uno que no conoces. Los perros interpretan el contacto visual como un reto. Sentirán que les estás desafiando y esto provocará mucho estrés y ansiedad. 

9. No hacer suficiente ejercicio

Ellos se aburren si pasan mucho tiempo sin hacer nada. El exceso de energía se traduce a travesuras y comportamientos indeseados, lo que provoca castigos que, al final de cuenta, son culpa tuya. Así que mejor evítalo, juega con ellos, llévalos de paseo. 

 


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