Uno nunca sabe cómo se va a comportar el clima en Guatemala. Por ejemplo ahora, ya empezó marzo y no dejan de llegar los frentes fríos... y aunque el asunto del cambio climático es algo muy serio, hoy no vamos a hablar de eso, sino de cómo el calor intenso del verano ─que en cualquier momento viene─ puede afectar a nuestras mascotas.

¿Cómo regulan su temperatura corporal los perros?

Cada organismo emplea diferentes métodos esto. Nosotros lo hacemos a través de la piel, con la asistencia de las glándulas sudoríparas que se distribuyen por todo nuestro cuerpo. Los perros tiene un sistema diferente, mucho menos eficiente que el nuestro, que consiste de dos mecanismos: 1) transpiran por medio de las almohadillas en sus patas (por eso se puede ver que dejan marcadas las huellitas en el suelo cuando tienen calor) y 2) a través de su nariz y lengua, asistidas por el jadeo. Este último es el principal.

Aquella explicación que dice que sudan por la lengua solo es parcialmente cierta, pues aunque la lengua sí es uno de los órganos principales para enfriarse, no es exactamente por sudoración. Ellos jadean y babean para enfriar la sangre que circula alrededor de sus fosas nasales y en su lengua, y así reducen su temperatura corporal. Por eso el riesgo de sufrir problemas de calor es más alto en perros con trompas chatas (bulldogs, boxers, pugs, etc.), pues la superficie por la que se enfrían es menor.

En general, estos mecanismos nos son muy eficientes y por eso los perros corren riesgos serios en verano. Inicialmente están el peligro de agotamiento por calor. Posteriormente, si no se logra regular la temperatura, existe el riesgo de entrar en shock de calor. Las tres señales principales de que un perro está entrando en agotamiento de calor son: cansancio general (que se atrase en el paseo y se note débil), jadeo excesivo y que su saliva se ponga más espesa de lo usual. Estas señales indican que es necesario tomar un descanso y enfriarse un poco. Si las ignoras y lo empujas a continuar, o no logras reducir su temperatura, puede entrar en shock, lo que significa convulsiones e incluso pérdida de conciencia. El incremento excesivo en la temperatura puede provocar que sus órganos dejen de trabajar y su sistema colapse por completo, lo que puede ser fatal.

Consejos para reducir la temperatura de tu peludo

Si notas que tu perro está acalorado, tómalo en serio. Puedes empezar por mojarlo y dejarlo descansar a la sombra. También puedes colocarle un ventilador cerca o llevarlo a un carro con aire acondicionado. Si el calor está muy intenso, procura salir a pasear en horas más frescas, como temprano en la mañana o en la tarde; evita exponerlo en los momentos más intensos del día.

Si los síntomas son muy severos, mójalo y llévalo de inmediato con tu veterinario. En el camino dirige todos los ventiladores del carro hacia él. El tratamiento oportuno es muy importante en caso de shock, de no ser así puede resultar en daños irreversibles.

 

*Referencias:

 

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